Fue publicado en el Diario Oficial el llamado a licitación del Embalse Nueva La Punilla, proyecto que estaba frenado producto de la concesión fallida a la empresa italiana Astaldi donde se tuvo que anticipar el término del contrato e iniciar el proceso de nueva licitación.
El hito lo encabezó el propio ministro de Obras Públicas en Chillán, quien señaló que “estamos en un día muy importante para la región de Ñuble y también para el Ministerio de Obras Públicas, porque este es un proyecto que es extraordinariamente importante, que siempre lo ha sido, pero que en el contexto de cambio climático, de escasez hídrica, de una enorme sequía como la que estamos experimentando hace tantos años, se convierte en una necesidad imprescindible”. Junto a él estaba un grupo de dirigentes de las Juntas de Vigilancia del Río Ñuble, principales promotores de esta iniciativa, además de autoridades locales encabezadas por el delegado presidencial, Cristóbal Jardua.
Moreno insistió en la importancia de continuar adelante con el anhelado proyecto que considera una inversión cercana a los US$369 millones, agregando que este embalse «va a continuar desde el punto en el cual se encontraba, nada de lo que se ha avanzado hasta ahora se va a perder, tanto la resolución de calificación ambiental, como el proyecto de ingeniería se mantienen exactamente igual y partimos desde el punto en que está el proyecto hoy día, sin perder nada de lo que se ha avanzado».
Frente a eso, desde el Gobierno Regional, Oscar Crisóstomo se mostró «cauteloso» y pidió transparentar quiénes se beneficiarán con la obra. “Observamos con cautela este proceso que se está desarrollando, por las malas experiencias que hemos tenido durante tantas décadas en Ñuble, sabiendo y reconociendo la necesidad de agua para riego y consumo humano que tiene nuestra región”. Agregó que “estas situaciones, y se lo dije hace dos meses atrás al ministro, tienen que ser procesos regionales donde todas las comunidades, las organizaciones y los regantes, tenemos algo que decir al respecto y creo que esa ha sido una de las falencias que ha tenido este proceso y estamos a tiempo para poder remediarlo, para poder sacar adelante y mejorar la calidad de vida de las personas”.
Incorporar a pequeños agricultores
Como segundo punto, el jefe regional aseguró que “es fundamental transparentar, se ha hablado mucho de algunos beneficiados que son los regantes y que tienen los derechos de agua, pero también se habló en su minuto que iban a haber otras personas beneficiadas, creo que es el minuto para transparentar esta situación y decirnos quiénes son, porque lo que debería producirse es que aquí también tienen que estar incorporados pequeños agricultores, sobre todo aquellos que en sus terrenos o muy cercano a ellos va a pasar o pasa actualmente agua y no tienen acceso a eso; es incompresible esa situación.
Y lo tercero, indicó “tiene que ver con un anuncio que se ha estado señalando en una modificación de este proyecto, que tendría asegurado agua para consumo humano. No sacamos nada con embalsar, sino tenemos la infraestructura, por lo tanto, lo que uno esperaría de manera responsable es que existiera, a la par, la infraestructura necesaria para poder trasladar agua de ese sector a distintas localidades o comunas, principalmente, aquellas que están más afectadas por la sequía y que seguirá siendo así”.
El proyecto del nuevo Embalse, que considera un plazo de la concesión de 40 años, se ubica en el sector cordillerano de la Región del Ñuble, sobre el río del mismo nombre, a 30 kilómetros de San Fabián y a 80 kilómetros de Chillán. La obra tendrá un almacenamiento total de 565 millones de metros cúbicos y permitirá asegurar y extender el riego a las comunas de San Carlos, Coihueco, Chillán, Ñiquén, San Nicolás y potencialmente a San Fabián. Adicionalmente, el embalse contará con una reserva prioritaria para el consumo humano, y también, proveerá riego de más de 67.000 hectáreas, en el valle del Río Ñuble.



