El 7 de julio pasado, la discoteca Costa Cuervo Chillán fue objeto de dos llamados anónimos (uno a las 00:45 y otro a las 5 am) que alertaban sobre la presencia de artefactos explosivos al interior del recinto ubicado camino a Pinto.
Debido a esta situación se activaron los protocolos de seguridad habituales, se desalojó el lugar, concurrió Carabineros de Ñuble y efectivos del Gope que debieron trasladarse desde Concepción constatando finalmente que no había presencia de elemento sospechoso alguno.
Frente a dicha situación, el dueño del local Josué Sáez y su equipo jurídico presentaron en el Juzgado de Garantía de Chillan una querella por “falso aviso de incendio, calamidad o emergencia, desórdenes públicos, daños y contra los que provocaren desórdenes o cualquier otro acto de violencia destinado a alterar la tranquilidad pública”, acorde a las normas del código penal y ley de seguridad del estado.
Sáez dijo esperar que con esta acción legal “paguen los responsables”, agregando que “no corresponde que pasen este tipo de cosas en los locales en general y hay que tener mano dura con los responsables, no es posible que existan personas ociosas que tengan tiempo para realizar estas acciones, ellos no ven las consecuencias que esto trae”.
“Hay un importante equipo humano de trabajo y compromisos por cumplir, pero así no se puede trabajar tranquilo”, apuntó el afectado.
Consultado si descartaba o no que cercanos al mismo rubro en que se desempeña pudieran tener relación con lo sucedido, dijo que «da para pensar con tal de llenar los locales como sea, hay gente muy mal intencionada y envidiosa que trabaja de manera sucia en la ciudad».



