Dice que su vuelo es propio, aunque lleve consigo la sangre de un grande como José José. Su hijo Manuel José visita Chillán en su gira promocional, junto con cantar en radios y visitar atractivos de la zona comparte una grata entrevista con una humanidad que destaca en sabiduría y humildad. Este prometedor artista no tardará en ser un consagrado, apoyado por una disquera mundial y respaldado en un talento nato.
¿Cómo llegó a ti la música?
Fue una motivación natural desde muy pequeño, desde que tengo memoria tengo la misión encomendada desde el cielo, hacer a la gente feliz, con mi canto, poder emocionar y dejar un legado en este mundo.
En tu contexto actual cultural, social ¿cómo se viven estos sueños?
Creo que en Latinoamérica, nuestra realidad cultural es bien semejante, hay que buscar las oportunidades, a veces no es fácil tocar las puertas, por ejemplo en mi género, que es más clásico y romántico; hoy hay mucha oferta de música urbana y tropical a diferencia del bolero y la balada como lo que hago yo. Es un ejercicio de constancia y de fe, estar con las personas desinteresadas, que crean en ti y que tengan el mismo sueño cultural.
¿Cómo fue emergiendo tu historia musical desde niño?
Por suerte no fue un momento crítico casi no me di cuenta de cómo cambio mi voz, lo que si sentí fue como fue cambiando mi oído, como se desarrollaba junto a mi puesta en escena y el crecimiento en el histrionismo, manejar los escenarios y luego bajo la lectura de jurados en concursos, así se fue dando mi carrera de forma empírica, pero muy atento a todo soy como una esponja, me gusta aprender y disfrutar de la música.
¿Cómo le dices al mundo aquí estoy con la voz de José José, pero soy Manuel José?
Hay que ser muy humilde y con el carácter sereno, avanzar con prudencia y corregirse todos los días, echar mano de todo el talento y las cualidades no perderse en los errores, si no que en los avances y las posibilidades de cada día. Yo entré en el concurso “Yo Soy” por insistencia de mi familia y mis amigos, vieron ahí una plataforma para mostrarme más internacionalmente. Sin embargo mi búsqueda no es ser un imitador, aunque sean talentos excepcionales, yo soy un cantante natural, canto con mi propia voz, los caprichos de la naturaleza hacen que tenga un chip, un tipo que es como José José en mi voz y en mi apariencia, pero eso es algo inevitable, mas creo en tener un modo propio y aunque haya una base, desarrollo la diferencia para llegar a ser inconfundible.
¿Cuál es tu evaluación de tu carrera en este minuto a nivel internacional?
Estoy muy sorprendido de lo rápido que están sucediendo las cosas, hemos avanzado mucho y contra la corriente, debido a los géneros predominantes en la música, en medio de una explosión latina, además en mi país la variedad es grande, yo me he conservado en la línea clásica sin desconsiderar en abordar otras músicas más adelante. Firmar con varios discos para Universal desde México para el mundo, es maravilloso pero una tremenda tarea de cumplir con productos de calidad que causen el impacto esperado. En estos momentos estaremos en todo el continente pasamos Canadá, EEUU, con conversaciones para el caribe, hoy estamos en Chile, estamos abriéndonos espacio muy bien en el mercado.
¿Qué tal llegar a una capital cultural musical como Chillán?
Justamente muy feliz de este aire, ya ayer comentaba que maravilla lo de la tierra de Violeta Parra primerísima embajadora cultural y de la música en el mundo con todo su folclor y su obra natural, dándole mucha gloria a Chile. Los pueblos deben cuidar y amar sus raíces, de este modo visitaré la Escuela Artística Claudio Arrau, para compartir experiencias y músicas, me despido muy agradecido de ustedes y espero no sea la ultima vez.



