Fiscalizadores de la Unidades de Seguridad Alimentaria, Gestión Ambiental y Salud Ocupacional de la Delegación Ñuble de la SEREMI de Salud se constituyeron en Avenida Collín 1169, luego que vecinos denunciaran malos olores provenientes de una planta avícola.En el lugar se verificó la presencia de aproximadamente 600 aves de corral, en precarias condiciones sanitarias, ejemplares muertos, evidente mal olor, motivo que origino en primera instancia la denuncia de los vecinos.
Además, adyacente a los corrales funciona una distribuidora de alimentos de productos para panadería, detectándose presencia de insumos con daños en sus envases, y deficiencias en su almacenamiento, por lo que se decomisaron 200 kilos de estos productos, los que fueron desnaturalizados en forma inmediata.
Guillermo Moreno, delegado (s) provincial de Salud precisó que al propietario se le inició un sumario sanitario y se le exigió el retiro urgente de las aves en un plazo máximo de dos días, además de la evacuación de los guanos acumulados al interior de un galpón. “Con posterioridad a ello, se debe realizar una fumigación a través de una empresa aplicadora de pesticidas de uso sanitario y doméstico autorizada”, agregó Moreno.
Junto con ello, el propietario tendrá que presentar los certificados de desinsectación y control de roedores, además de reglamento interno de higiene y seguridad, registro de difusión de riesgos laborales, planilla de cotización de la ley 16.744 (accidentes laborales y enfermedades profesionales), registro de entrega de elementos de protección personal, además de procedimientos de trabajo de acuerdo a riesgos de la actividad económica.
“En lo inmediato, también tiene que mantener los pasillos de tránsito en forma libre y en buenas condiciones de mantención y limpieza”, añadió Moreno.



