El último reporte de actividad del complejo volcánico Nevados de Chillán emitido por Sernageomin-Ovdas da cuenta que durante las últimas 24 horas, la red de monitoreo sísmico “registró la ocurrencia de sismicidad de largo periodo y episodios de tremor tal como se ha presentado en los últimos días, ambas señales sísmicas asociadas a la ocurrencia de explosiones a nivel superficial del cráter activo y al proceso de extrusión del domo emplazado en el cráter, presentando la mayoría de ellos energías asociadas de nivel moderado”.
Al mismo tiempo, el reporte consigna que “la columna de desgasificación activa en este proceso, observada desde las cámaras del Ovdas, evidencian un comportamiento en su mayoría pulsátil, de escaso desarrollo vertical y una coloración predominantemente blanquecina, con una dispersión preferencial en dirección el sureste. Se observó incandescencia nocturna de carácter intermitente acompañada de la emisión de balísticos incandescentes los cuales alcanzaron una altura máxima de 150 m sobre el borde del cráter activo.
Por otra parte, el escenario más probable es la generación esporádica de pulsos eruptivos menores (columnas que no superen los 5 km de altura) asociados a explosiones de gases, partículas piroclásticas y proyecciones balísticas cuyo alcance fluctúa en torno a 2-3 km del cráter activo. De cualquier manera, un escalamiento de la actividad eruptiva actual podría no ser precedido por señales que permitan realizar un pronóstico adecuado.
Escenario peligroso
Sernageomin elaboró un mapa donde se proyecta un eventual escenario peligroso, es decir un escenario eruptivo explosivo de magnitud moderada a alta, asociado con la destrucción parcial o total del domo de lava anidado en el cráter activo.
Los procesos esperables ante este evento serían la generación de una columna eruptiva sobre los 10 km de altura y colapsos de ésta, lo que podría generar flujos y oleadas piroclásticas que afectarían en forma radial en torno al cráter activo. Eventualmente y en función de la disponibilidad de agua y sedimentos, podrían producirse flujos laháricos de bajo volumen y/o inundaciones en los valles principales que drenan del subcomplejo Las Termas, principalmente estero Renegado, valle Shangri-La y las nacientes del río Ñuble, según lo indican las flechas en el mapa. Adicionalmente, se considera la posibilidad de colapsos gravitacionales del domo de lava hacia el NE del cráter, que podrían afectar los ríos Gato y Las Minas a través de flujos piroclásticos de bloques y ceniza.




