Roxana Cusacovich Morales plasma su historia de vida en la novela “Viejo, mi querido viejo” que será lanzada este viernes en el Teatro Municipal de Chillán.
Un trabajo que demoró un año y medio en ver la luz y que narra la historia de una madre abandonada por su progenitor en época de un quiebre político y cómo se levantó y formó la familia que hoy tiene. Es la propia historia de Cusacovich que partió como un regalo para sus hijos. Es una novela ágil, cercana, divertida y dolorosa a la vez.
Esta chillaneja, radicada en San Vicente de Tagua Tagua en la sexta región, es parvularia de profesión, egresada del Colegio Seminario Padre Alberto Hurtado en 1982 y lleva tres años dedicada a la escritura.
Hoy por hoy está terminando su segunda novela y asegura que esto la ha llevado a un trabajo de “creación constante, ya que es cien por ciento ficción y donde el escritor santiaguino Claudio Gudmani, a través de sus talleres literarios, ha colaborado con sus conocimientos y habilidades. Es fascinante cuando puedes expresar lo que sientes a través de este medio, tus pensamientos brotan del alma y no hay quien los detenga”.
“Solo deseo dejar como legado mi obra, con el fin de ayudar a algunos que la vida se les ha hecho más difícil , teniendo siempre presente que esta es corta y que se puede revertir y ser feliz. Nada es para siempre, como dice el dicho cuando se cierra una puerta se abren ventanas, te vas haciendo el camino y con la ayuda de Dios se hace más fácil”, afirma.
“Viejo, mi querido viejo” se encuentra disponible en las librerías Antártica de Chile y en «Que Leo» de San Vicente de Tagua Tagua y Chillán.



