Una misa tradicional a la chilena llevada a cabo al mediodía dio inicio en la capilla de Santa Cruz de Cuca a una de las fiestas costumbristas más antiguas de la capital de Ñuble, se trata de la celebración de la Cruz del Trigo, tradición de la zona que permite pedir a los devotos por el éxito de la cosecha del cereal.
La ocasión, que congregó a un total de 300 asistentes y autoridades, fue oficiada por el sacerdote Ramón Seco y dio paso a la procesión de la cruz adornada con flores, lista para ser instalada en el campo tras la caminata animada por el conjunto folclórico Palomar. Para asegurar la comodidad de la comunidad, el municipio dispuso de dos buses de acercamiento con más de 90 adultos mayores de grupos y organizaciones de Chillán.
En su rol de alcaldesa protocolar, la concejala Brígida Hormazábal acompañó la procesión junto a la comunidad y valoró que se retomen las tradiciones en el sector rural. “Estamos rememorando la fiesta de la cruz, donde se bendice mediante una misa folclórica de acuerdo a nuestras tradiciones, todo para que la cosecha sea fructífera”, sostuvo.
En tanto, la Directora de Turismo, Rosy Molina, agradeció al alcalde Camilo Benavente y al honorable Concejo Municipal por la oportunidad de recobrar esta festividad. “Esto es muy importante para nuestro campo, para nuestro trigo, por lo que es valorable esta reunión que congrega adultos mayores, niños y familias, quienes además pueden disfrutar de una rica gastronomía y show en vivo”.
Tras la simbólica ceremonia organizada por la Dirección de Turismo junto al apoyo de la Delegación Municipal de Quinchamalí, un total de 21 expositores aguardaban con una feria costumbrista que incluyó artesanos, gastronomía y juegos infantiles, más económicos precios de almuerzos bajo una amplia carpa para los más de 300 asistentes, cuyo escenario se lo tomó el grupo local Nueva Prisma, quienes dieron cierre a la festividad cerca de las 19 horas.
