La Región de Ñuble cuenta, en total, con 33 monumentos nacionales, ya sea por su carácter público, histórico, zona típica o santuario de la naturaleza, los cuales son resguardados por el Estado, y para los cuales la Policía de Investigaciones (PDI) mantiene una principal preocupación para atender los delitos que les involucren.
En esta materia, la PDI cuenta con la Brigada Investigadora de Delitos contra el Medio Ambiente y Patrimonio Cultural (Bidema), la cual en Ñuble investigó cinco delitos entre 2017 y 2018, dos por apropiación de monumento nacional y otros tres por daños a esta infraestrucura.
Existen siete Bidema en el país, de las cuales Valdivia tiene jurisdicción en la Región de Ñuble, indagando a los responsables de los delitos cometidos contra el medio ambiente y también los sitios enlistados en el Consejo de Monumentos. “Y no están solamente las investigaciones sino también las campañas de educación, principalmente charlas a colegios e instituciones públicas donde se dan a conocer los alcances de la Ley”, dijo el comisario Osvado Zamorano, jefe subrogante de la Bidema de Valdivia.
Según explicó el oficial de la PDI, “el artículo 1 de la Ley 17.288 establece cuáles son los monumentos nacionales y establece que están bajo la tuición y protección del Estado, por lo tanto es importante conocer esta Ley y saber que cualquier hallazgo de una pieza que represente un monumento nacional, debe ser informado al Consejo de Monumentos para así evitar cometer un delito”.
En Ñuble hay diez monumentos históricos, entre los que se cuenta, por ejemplo, la Catedral de Chillán, los murales de la Escuela México, y la iglesia y el convento de la Virgen del Carmen. No obstante, también están dentro de esta categoría otros en la periferia, como la casa de Violeta Parra en San Carlos, el Puente Viejo sobre el río Itata en Coelemu, o la casa de Ninhue donde nació Arturo Prat.
El Consejo Nacional de Monumentos también considera una segunda categoría denominada zona típica, dentro de la cual se encuentra el entorno del mural de María Martner, en el Parque Monumental de Chillán Viejo, mientras que en Cobquecura también es considerado un monumento el casco histórico del pueblo.
Más allá de las obras humanas, como lo son los 19 monumentos públicos que están repartidos en distintas plazas de Ñuble, también consideradas monumentos, están los santuarios de la naturaleza; a nivel local, entra en esta categoría la Lobería y la Iglesia de Piedra ubicada en Cobquecura, como también el predio denominado los Huemules de Niblinto, en la comuna de Coihueco.
Los daños o apropiaciones que tienen lugar en los monumentos nacionales traen aparejada una sanción monetaria y penal. “En cuanto a las penas que acarrea el delito cometido sobre monumentos nacionales, se encuentra el presidio menor en su grado medio a máximo y multas de 50 a 200 Unidades Tributarias Mensuales, siendo los delitos más comunes el rayado y el comercio ilegal de piezas patrimoniales”, explicó el comisario Zamorano.
Otro aspecto que aclaró el jefe (s) de la Bidema de Valdivia, es que “hay hallazgos, del tipo arqueológico o paleontológico, los que por Ley son declarados monumentos nacionales. En ese caso, nosotros también realizamos investigaciones si se trata de investigar la comisión de un delito”.
Asimismo, planteó la necesidad de denunciar los daños hacia los monumentos nacionales, independiente de su categoría. “La Bidema es una unidad especializada, no obstante si en una región no se encuentra, como es el caso de Ñuble, aún así se puede denunciar en cualquier unidad policial del país”.
