¿Los baños públicos que se construyen en la Plaza de Armas de Chillán atentan contra el patrimonio cultural e histórico de la ciudad?, ¿Debió construirse en otro lado? o ¿la exigencia ciudadana de contar con este servicio está por sobre cualquier consideración patrimonial?.
Es la pregunta que se comenta hoy entre los vecinos de la ciudad teniendo en cuenta que se levantan a pasos del monumento de Bernardo O’Higgins.
Esto no le gustó mucho al instituto O’Higginiano de Chile filial Ñuble. En declaraciones de los últimos días a La Tercera, su presidente Juan Ignacio Basterrica señaló que la plaza y su entorno “tienen una armonía y estética propias. Si queremos potenciar el turismo histórico se deben respetar nuestros símbolos patrios. El lugar para los baños fue mal escogido”, puntualizó.
“La plaza lleva el nombre del Padre de la Patria, por tanto, cada vez que se haga alguna modificación en ella se deben considerar ciertas voces ligadas al tema, como la del Instituto O’Higginiano. Pero a nosotros jamás se nos preguntó”, recalcó.
En la otra vereda y en esa misma entrevista el alcalde Zarzar defendió el proyecto. «En Chillán tenemos una especial preocupación por el resguardo patrimonial e histórico, pero creemos que los nuevos baños no atentan para nada contra la figura de O’Higgins y su memoria histórica. Por el contrario, este nuevo adelanto nos permitirá atender de mejor forma a los visitantes que busquen conocer mejor nuestra ciudad”.
Los baños públicos se ubicarán en el costado norponiente de la Plaza de Armas con una inversión de $73.909.404.
La obra contempla 45 metros cuadrados de construcción en albañilería confinada, baño para hombres (2wc + 2 lavamanos), baño para damas (2wc + 2 lavamanos) y un baño familiar ideado para personas con discapacidad, incluyendo además de un mudador plegable.
