Si bien se acaban seis décadas de gobierno de los hermanos Castro, el nuevo Presidente de Cuba que juró este jueves dijo que mantendrá viva la revolución socialista.
La Asamblea Nacional consagró a Miguel Díaz-Canel con la formalidad de una votación a pesar de que era el único candidato impulsado por el Partido Comunista que lidera Raúl Castro, en el primer recambio generacional desde que los líderes de la revolución de 1959 llegaron al poder.
Según agencia Reuters, “la transición no implicaría cambios radicales en la castigada economía estatal ni en el sistema de partido único de la isla, uno de los últimos de este tipo en el mundo, porque Díaz-Canel es un hombre del Partido Comunista que ha ascendido en sus filas durante más de tres décadas”.
Aunque no es un rostro conocido para muchos cubanos, el nuevo Presidente es considerado más liberal en el aspecto social y se percibe más en sintonía con los tiempos que corren. Pero promete ser una apuesta segura para Castro.
“El mandato dado por el pueblo a esta legislatura es la de dar continuidad a la revolución cubana en un momento histórico crucial (…) Esta legislatura defenderá la revolución y continuará el perfeccionamiento del socialismo”, afirmó Díaz-Canel.
“Afuera hay un mundo que nos mira con más interrogantes que certezas. Por demasiado tiempo y de las peores maneras ha recibido el mensaje equivocado de que la Revolución termina con sus guerrilleros”, dijo Díaz-Canel.
Sin embargo, destacó que el país debe modernizar el modelo económico y social pero sin llegar de ninguna manera a una restauración capitalista.
“Cuando yo falte Díaz-Canel puede asumir también como primer secretario del Partido Comunista de Cuba”, dijo Castro durante su discurso de despedida, que duró una hora y media y en el que elogió a Díaz-Canel, habló de la revolución, de la economía, de enemigos y aliados.



