Según el último registro del año 2015, solo un 18,1% de las viviendas autorizadas a los sectores público y privado consideró a la madera como material predominante en los muros, cifra muy exigua respecto del 90% y más que muestran países como Estados Unidos y Canadá.
Pero una novedosa iniciativa desarrolla el Instituto Forestal (INFOR), organismo adscrito al Ministerio de Agricultura para aumentar la cantidad de técnicos especializados y mejorar sus competencias para construir viviendas con estructura de madera y que puedan desarrollar técnicas en la construcción de envigados de piso, techumbre, muros, terminaciones interiores y exteriores, e instalación de puertas y ventanas.
En Ñuble se concretó el tercer curso de formación de carpinteros con profesores canadienses de la Escuela de Oficios y Ocupaciones de la Industria de la Construcción de Quebec (EMOICQ). Dicha iniciativa es parte del programa FNDR “Capacitación para la construcción con madera en la Región del Biobío”.
Este FNDR destinan recursos por sobre los 300 millones de pesos y serán beneficiadas más de 400 personas de las cuatro provincias de la Región del Biobío y busca mejorar las competencias para construir viviendas con madera y duplicar el índice actual en al menos un 30% la construcción en madera de aquí a 2035.
El director del INFOR, Fernando Raga Castellanos, explicó que el proyecto “tiene una duración de dos años y surge como una forma de apoyar a la pyme maderera y también de crear opciones de mayor valor agregado. La política forestal apunta en aumentar sustantivamente el horizonte al año 2035, esto va por ese camino junto con otras iniciativas que están tomando otras entidades académicas y gremiales”.
En esta línea, el seremi de Agricultura, Fernando Borquez, valoró el programa que, según señaló, viene a disminuir las brechas existentes en el sector y sostuvo que “falta un conocimiento muy grande para clasificar calidad de la madera y todo el proceso de construcción, de tal manera que este tipo de cursos y que son eminentemente prácticos, porque ellos aprenden haciendo, son muy favorables para la Nueva Región de Ñuble. Entonces, se obtienen personas calificadas y que en cualquier predio agrícola pueden ser de una tremenda utilidad. Siempre es necesario hacer construcciones, galpones, bodegas, además de todas las casas que se pueden hacer perfectamente bien en madera”.
Respecto de la operatividad de los cursos, el coordinador del área de Tecnología y Productos de la Madera del INFOR, Gonzalo Hernández, explicó que tendrán una duración de tres semanas y un total de 100 horas efectivas de capacitación cada uno.
Daniel Lachance, director de la especialidad Carpintería de la EMOICQ, explicó que en los cursos “enseñamos a hacer casas de madera, techos, pisos, muros, revestimientos, interior y exterior; todo en tres semanas. En Canadá – agregó- tenemos una cultura ligada a la construcción en madera, la mayoría de las casas son de madera y esperamos que en Chile comience también a cambiar esta realidad”.



