Estados Unidos, Francia y Reino Unido atacaron distintos objetivos en Siria en una acción militar conjunta como represalia al supuesto ataque químico en un suburbio cercano a Damasco y en el que murieron unas 40 personas, la mayoría civiles.
El anuncio fue hecho por el propio Presidente Donald Trump desde la Casa Blanca.
«Una operación combinada con las fuerzas armadas de Francia y de Reino Unido está en proceso», dijo el mandatario estadounidense.
Poco después del mensaje del presidente, se escucharon explosiones en Damasco, informaron distintas agencias de noticia internacionales que señalan bases militares e instalaciones de investigación científica como los objetivos que resultaron impactados.
Los ataques, contra el régimen de Bashar al Asad, siembran un manto de complejidad debido a que el gobierno de Rusia, cercano aliado de al Asad, dijo que respondería a cualquier agresión contra sus fuerzas en ese país de Medio Oriente.



